
Bere Carbajal
Eutanasia para un corazón roto.
Qué curioso que el corazón sea el único órgano al que le permitimos exagerar. A una persona con una pierna rota le ponemos yeso, a un pulmón cansado le damos oxígeno, pero cuando el corazón decide rendirse por amor, le decimos que “se le va a pasar”. Qué conveniente. Como si el dolor emocional tuviera fecha de caducidad y no fuera también una enfermedad con síntomas bastante incómodos: insomnio, recuerdos involuntarios, hambre que desaparece, ganas de desaparecer y esa molest





